Para nuestra gente:

Quisiera el perro del establo iacker
permanecer siempre a nuestro lado
y su ladrido estridente
sólo es señal de que cabalgamos

Falsedades rebatidas ya hace tiempo, no se vuelven verdaderas al repetirlas y copiarlas una y otra vez. Lo trillado no se re-fortalecerá estirándolo en 500 páginas como últimamente hace Pross. Las declaraciones yuxtapuestas a retazos de así llamados testigos contemporáneos, toda una sopa de letras tóxica para la especie, una sopa que no sirve para nada a quien quiera hacer algo, a saber, comenzar con el cambio del mundo en virtud de estar-ser enfermo, tanto en lo pequeño como en lo grande, en todo lugar, aquí y ahora. Brevemente: ninguna relación con la enfermedad, sino mierda de iacker.

La clase médica, y con ella el médico Dr. med. Christian Pross, va detrás del SPK ya desde hace 47 años jadeando e instigando contra él, y detrás de las pieles que se le escapan volando en contra del viento, detrás de su "mercancía-pacientes".

El SPK 1970/71: el comienzo de la historia de la especie. Inalcanzable. Ningún dominio de todos los partidos basado en la norma médica de salud, ninguna mega-secta normésica nunca jamás puede impedirlo ni acabar con él.

Desde hace más de 47 años hasta hoy, los pacientes de confrontación del SPK/PF(H) están tomando "su" enfermedad en sus propias manos, colectivizándola, liberando colectivamente a la enfermedad y a sí mismos de la norma médica de la HEIL-Salud. La apropiación y colectivización de "su propia" enfermedad por parte de los pacientes está dando en el blanco de la política iatrocapitalista de propiedad alcanzándola en el fondo de su nervio vital más profundo, en el centro nervioso de la subjetividad. La colectivización de la enfermedad apuntaba y apunta a un comunismo auténtico de carne y sangre, a saber de la propia carne y sangre: se trataba y se trata de la apropiación y el fortalecimiento de las fuerzas esenciales humanas, de la apropiación colectiva de la enfermedad que tienen todos en común en tanto especie en su indivisibilidad-individualidad.

Desde el SPK la clase médica está herida en su núcleo más profundo y por esta pérdida irreparable y ejemplar de su poder de disposición sobre la enfermedad, aquella está metida una vez para siempre en la defensiva.

Tanto en aquel entonces como hoy, la clase médica dirige sus ataques especialmente contra el Paciente de Frente Huber. Al respecto de la puesta en marcha, iniciada por el fundador del SPK, Huber W.D., Dr. med., de la producción de la especie inversa-a-la-enfermedad, Peter Brueckner había usado, por falta de una mejor expresión teórica izquierdista, como dijo, la palabra traición de clase, y no obstante nos ha gustado, porque a favor de la especie no puede haber nada mejor que traicionar a la clase médica a favor de los pacientes, y así tomando incondicionalmente partido por la clase de pacientes, – el SPK como su primer comienzo para ella.

Desde el inicio, en el colectivo de pacientes y el posterior SPK, fundados en la enfermedad, había acuerdo de que dominio, opresión y jerarquía no tienen nada que buscar dentro del radio de la enfermedad. Fue exactamente el Paciente de Frente Huber, quien se había ocupado de romper de una vez y para siempre con el significante supremo de toda opresión, con el significante supremo: médico, incluidas todas las cadenas de significantes para toda opresión desde los primeros orígenes y en todas partes. Todo el terror diagnóstico y médico-clasista de la HEIL-Salud fue roto en el SPK, incluida toda la porquería de significantes iatro-capitalistas impregnadas y acuñadas de la propiedad privada, también en su forma psicoanalítica: transferencia, relación de objeto, autoestima, sentimiento de culpa, pérdida de amor, etc. Todo eso fue sustituido colectivamente por la dialéctica material del análisis de la mercancía (warenanalytische Materialdialektik): agitación en lugar de terapia, intensificación y potenciación de la fuerza colectiva de la enfermedad como resultado en lugar de apropiación privada de la enfermedad dentro de la relación médico-paciente, la enfermedad que todos tienen en común como medio de producción revolucionario de la especie humana en lugar de la transformación médica de la enfermedad singular en la especie sustitutiva dinero.

Gente de todas las edades y de todos los niveles sociales han encontrado acogida y refugio en el año 1970/71, junto con "su" enfermedad, en el SPK. En oposición a todas las instituciones médicas universitarias – y también a la federación socialista estudiantil alemana (SDS, grupo estudiantil izquierdista) de aquel entonces – nadie fue rechazado, nadie fue excluido. El crecimiento masivo del SPK hasta 500 pacientes al final – resultado de la capacidad de acogida crecida exponencialmente gracias a la colectivización de la enfermedad – era y sigue siendo hoy, después de 47 años, un fastidio perpetuo, una imborrable y duradera amenaza existencial para la clase médica y justamente por eso uno de los reproches centrales, especialmente contra el Paciente de Frente Wolfgang Huber. La solución, dada por el SPK con la colectivización de la enfermedad, del problema de la miseria masiva, junto con la expulsión de los pacientes de la clínica, pone de manifiesto la bancarrota total no sólo de la medicina universitaria de Heidelberg, sino también y sobre todo de la clase médica en su conjunto, hasta hoy y en el futuro. La amenaza de represalias judiciales manifestada por el adversario, especialmente contra el Paciente de Frente Huber W.D., Dr. med., por omisión de socorro en caso de rechazo de un paciente o de cualquier tipo de exclusión, se cayó bajo todo punto de vista al vacío debido a la colectivización de la enfermedad realizada ya con anterioridad.

Continuando con esta apertura del SPK hacia el exterior, los círculos de trabajo y las asambleas plenarias fueron públicas. Todos y cada uno, que así lo quisieran, escribían octavillas en el SPK en cualquier momento del día o de la noche. Con total confianza en la intensificada y potenciada conciencia de la enfermedad, disolvimos la protesta sin rumbo fijo de los pacientes, provocada y reforzada por la presión externa, de unos contra otros y contra sí mismos, en la patopráctica guiada por el objetivo común, cooperación solidaria y auto-control recíproco (agitación personal, agitación de grupo y círculos de trabajo). El estado respectivo de conciencia de la enfermedad tanto individual como colectiva encontró al instante su expresión patopráctica: la diversidad de las enfermedades en el camino hacia la enfermedad que todos tienen en común, hacia la especie enfermedad, hacia la especie humana.

Al estatus objetivamente colectivo ya presente desde las primeras fases del posterior SPK, exactamente éste honrado por la clínica de Heidelberg con la prohibición de acceso a la clínica, el bando, impuesto contra los pacientes incluido el Dr. Huber, a este estatus objetivamente colectivo del SPK sobre todo los grupos de izquierda (por ejemplo, el izquierdista Projektgruppe Medizin, el grupo del, en aquel entonces, estudiante de medicina y hoy médico Dr. med. Christian Pross) intentaron ponerle bajo su tutela o ignorarle calculadamente*. Por ausencia de cualquier práctica que aquellos vendían como supuesta teoría, esos izquierdistas consideraban a los enfermos como una cantidad despreciable de sus pretensiones políticas que reducían a futuras perspectivas profesionales, es decir clasistas: remediar la escasez de médicos, agitación del personal sanitario y el hospital sin clases como objetivo. Dogmatismo abstracto sin pies en el suelo, dogmatismo de los años de la pera (comienzos del movimiento obrero del siglo XIX). Al mismo tiempo, a la fuerza rebelde colectiva de la enfermedad del colectivo de pacientes, a la fuerza de la enfermedad que hace saltar la realidad, aquellos trataron de tergiversarla y despacharla como un conflicto entre empleador y empleado o de etiquetarla y tacharla de "caso Huber", tal como lo hace el médico Dr. med. Pross todavía hoy. A este alejamiento abstracto de la realidad, hostil a la enfermedad y a los pacientes, por parte de la izquierda, estudiantes de medicina y futuros médicos, nosotros le opusimos la dialéctica de enfermedad y capitalismo – ¡enfermedad como fuerza productiva revolucionaria! En la situación concreta del colectivo de pacientes, esto significó la ruptura de una vez y para siempre con el rol destinado por la clase médica a los pacientes como objetos y víctimas – una ruptura que no fue prevista dentro del esquematismo preconcebido y abstracto de estos engañadores izquierdistas de enfermos. Aún menos esos izquierdistas tenían previsto exponerse a la "vista interior"** de ser afectados ellos mismos por la enfermedad, ni colectivizarla, ni decidirse en pro de la enfermedad. En lugar de ello, decidieron hacer un grupo "Psico" con vídeo, LSD y "autoanálisis" médicamente dirigido y controlado en la clínica psicosomática de la universidad – hostil al SPK – como protección anticorrosiva contra la enfermedad.

*También hoy y no sólo en Berlín, el médico Dr. Pross es conocido y mal famado por contestar ante el más mínimo planteamiento libre de médicos con rabiosas polémicas y ataques, con todas las señales respectivas de pánico de que los "afectados", sea tan mínimamente que sea, se escapen del control médico.

**"Vista interior del SPK": el tópico con el que Pross se vanagloria como lo "nuevo" = nuevamente trillado y falsificado de sus ficciones librescas.

Algunos de ellos defendieron abiertamente en contra de nosotros los intereses de la clínica. Ya en aquel entonces Pross, en colaboración con la clase médica de la universidad, intentó dividir al colectivo de pacientes en pacientes "buenos" y pacientes "malos", en un Huber "bueno" de la clínica y el Huber "malo" del SPK – ejercitándose con antelación así en la ancestral máxima de la clase médica: "divide et impera", exactamente como los antiguos arquiatras romanos. Tómese nota: nuestro superhuber e infrahuber, nuestro gurú y lobo líder fue y sigue siendo la enfermedad, muy terrícola y arraigada, por no decir: intelurecta.

¿Y los que se despidieron del SPK a la francesa, los que se ausentaron sin volver, los que se distanciaron del SPK?* ¿"Amenazados" por el Frente de Pacientes? 1978: confrontación directa, buscada por los Pacientes de Frente contra los médicos, por un Paciente de Frente en huelga de hambre contra el director médico del hospital penitenciario de Hohenasperg – anteriormente participante temporal del SPK – ahora médico responsable de la cárcel y de la tortura. Resultado: dimitió de su puesto en tanto médico herido por la confrontación directa y resistencia de los pacientes.

¿Traidores? Al renunciar a su protesta de la enfermedad conquistada colectivamente en el SPK, al venderla, ellos traicionan ante todo a "su" enfermedad, se traicionan a sí mismos hasta ser reconocible su persona = máscara, a través de la cual persuena el eco multiforme de la mecánica del intercambio de mercancías, una mecánica consistente en egoísmos, valores, competencia, espejismos del valor, autoestima, ajustes de cuentas, deudas, importación y exportación de culpas, – síntomas de "su" enfermedad administrada y apropiada de manera privada. Traicionan no sólo a "su" enfermedad, sino además a la enfermedad de los pacientes privados y de la seguridad social que todavía acuden a ellos – pues de hecho muchos de ellos son médicos o por lo menos la mayoría de ellos orbita en el campo gravitacional médico, muchos de aquellos que han hablado en el libro de Pross en calidad de los que se distanciaban y se distancian del SPK.

Nos ahorramos en este caso hacer una lista de los hechos consumados creados por el PF Wolfgang Huber, por los pacientes de confrontación del Frente de Pacientes, hechos consumados por los cuales los que se distanciaban y se distancian del SPK, eran y son protegidos de amenazas, ataques, traiciones, judicializaciones, persecuciones y falsificaciones – partiendo del terrorismo de la clase médica y su presión de persecución por parte de sus ayudantes en el Estado y la Justicia; pero estos hechos consumados creados por nosotros mismos forman parte integral de nuestra memoria colectiva inalienable, inalienable en virtud de la enfermedad. El hacerles aquí objeto de una rectificación de las falsedades sería un intento gratuito de dirigirse a un objeto imposible.

* El abuso por parte de uno que se había distanciado del SPK hace 46 años, cuando en el contexto de la "perdición" se sirve del plural mayestático (véase el título del libro de Pross: "Quisimos correr hacia la perdición") hostil al SPK – en una engañosa retroproyección de su infatuación (Hegel) hacia el Nosotros colectivo del SPK, una infatuación electiva-selectiva hostil a la enfermedad – nada tiene que ver ni ha tenido que ver con el SPK, ya que el SPK ha combatido, combate y combatirá la perdición en todas sus formas y modalidades iatrocapitalistas, y de hecho en virtud y mediante la fuerza de la enfermedad.

¿Y los arquiatros? Los encontramos otra vez en los archivos de la clase médica dominante – y no hay otro dominio en todas las sociedades pasadas, que la norma de valor-violencia médicamente (antiguamente: por médicos-sacerdotes) programada y que domina por todos los poros (iatrarquía). Y por consiguiente Pross se sirve a sí mismo, agradecido, de los archivos de los suyos. Al SPK, que combate contra el dominio médico, Pross y su editorial le conceden un avergonzado: "Diseño de portada: … con la utilización de la carátula de un libro del SPK, SPK Hacer de la enfermedad un arma", una utilización con el propósito de falsedades y tergiversaciones y ante todo de incrementar las ventas. Lectores interesados, confundidos por la utilización engañosa de la carátula del libro del SPK en la portada de las ficciones y omisiones prossianas, unos y otros – según nos han hecho saber – cogían su libro pensando tener en las manos un escrito-de-la-enfermedad del SPK, pero una vez hojeado el libro, notaban la diferencia, entonces lo dejaban allí. Esto no disminuye el interés general en nuestros escritos-de-la-enfermedad. Nosotros continuaremos publicándolos poco a poco también en nuestro periódico electrónico, en todos los idiomas corrientes de tal modo que todos puedan leerlos.

Ni la clase de pacientes ni el SPK/PF(H) como primer comienzo de ella son alcanzables por esta suerte de moscas de un día del ámbito de los medios de comunicación y la política, – contra eso ya hemos prevenido lo necesario. Intentan alcanzar y disparar al SPK y al SPK/PF(H) allí, donde no está, nunca ha estado, ni nunca estará.

Nuestra nota de advertencia en 2012, asumida de modo llorón por Pross como una "carta de amenaza", ha demostrado su eficacia. Él se ha vuelto cauteloso en lo que escribe sobre el SPK. Tiene que recurrir a otros (así llamados "testigos contemporáneos") para hacerles decir de modo prolijo lo que a él mismo le habría gustado decir, ante todo falsedades rebatidas hace mucho tiempo ya.

Las fuerzas de la enfermedad libre de médicos, por primera vez activada y puesta en movimiento desde el SPK 1970/71, en los subsiguientes 47 años, también de manera multifocal, ha crecido rompiendo y dejando atrás de una vez para siempre a la clase médica y a su tecnología de dominio y terapia. El alcanzar y disparar a la clase de pacientes – no pocas veces apoyados por los que se han distanciado del SPK, borrachos de los medios de comunicación y reincididos en la normesía – con falsedades transmitidas y copiadas de otros copiones yerran el tiro. La vigencia universal del SPK actual en tanto SPK/PF(H) es mundialmente incuestionable, una vigencia basada en los resultados, en la expansión mundial-multifocal y la ruptura también de los fundamentos de las ciencias naturales. En daño permanente y letal del nervio vital de la clase médica.

La editorial KRRIM – PF-Editorial en pro de la Enfermedad ha presentado una solicitud de interdicto provisional contra la Editorial Psychiatrie ante el tribunal de Mannheim (Amtsgericht Mannheim bajo la referencia 14 C 1536/17) por razones de la protección del derecho de uso. La remisión jurisdiccional al callejón sin salida de formalismos técnico-jurídicos tales como el valor del litigio (cuantía litigiosa) y la competencias judiciales no era aceptable para nosotros. La enfermedad no guarda relación alguna con el valor, ni con el valor del litigio. La enfermedad, el sin-valor por antonomasia, litigia, lucha y hace frente exclusivamente a las condiciones nocivas y letales para la vida humana, condiciones que se sostienen en el valor en tanto centro de la lógica asesina de mercado programada y controlada médicamente.

Colectivo de redacción
en nombre de KRRIM – PF-Editorial en pro de la enfermedad

(Continuará)

 

Traducción:
PF/SPK EMF Colombia, PF/SPK EMF Espa

30.07.2017